El verde oliva es uno de los colores más versátiles del invierno. Combina con casi todo, no llama atención, y le da más profundidad al look que el negro o el gris.
Combinarlo bien tiene su técnica. Tres niveles, según qué tan cómodo estés con el color.
Nivel uno: como abrigo, todo lo demás neutro
Si recién empiezas con verde oliva, ponlo arriba — abrigo, parka, chaqueta — y todo el resto del look neutro. Camisa blanca, jeans azul oscuro o pantalón gris, zapato cuero marrón.
Cero margen de error. Esta es la fórmula que más recomendamos en la tienda.
Nivel dos: como pantalón, con prendas crema
Una vez cómodo arriba, prueba abajo. Pantalón verde oliva (chino o cargo bien cortado), polera o camisa crema, polerón blanco, sneaker limpia.
Lo único a evitar: zapato negro con pantalón verde oliva. El contraste es muy duro. Cuero marrón o sneaker neutra siempre.
Nivel tres: dos verdes en distintas intensidades
Si ya manejas el color, prueba dos verdes en el mismo conjunto, en intensidades distintas. Abrigo verde oscuro con pantalón verde claro. O chaqueta verde con polera verde más mate.
Se ve poco en Chile. Cuando funciona, llama la atención sin gritar.
Lo que mejor evitar
- Verde oliva con marrón muy oscuro. Se confunden.
- Verde oliva con sneaker de colores. Mejor sneaker blanca, gris o cuero.
- Verde oliva con verde menta o lima. Familia distinta, no se llevan.
Si vas a comprar una sola prenda
Que sea un abrigo. Un verde oliva con forro acolchado o uno tipo twill bicolor son las dos opciones más seguras. Técnicos por dentro, presentables por fuera, combinan con todo el resto del armario.
